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La zona de las pirámides, en Puçol: de icono local a playa impracticable

La retirada de las pirámides, la erosión y la falta de mantenimiento reabren el debate sobre el deterioro de un tramo histórico de la costa.

El mal estado de la playa sur de Puçol, en la zona donde antiguamente se alzaban las conocidas «pirámides», ha desatado el malestar entre los vecinos. Quienes se acercan a este tramo denuncian que el acceso al mar es cada vez más complicado por la acumulación de piedras, rocas y la falta de arena. Lo que debería ser una zona para el disfrute estival se ha convertido, según varios testimonios, en un espacio deteriorado que «deja mucho que desear».

Una vecina que acudió recientemente a bañarse en esta área compartió su decepción: «Cada vez es más difícil bañarse en esta playa. Tal vez con unos camiones de arena se podría solucionar«. Otros vecinos coinciden en que la playa no se encuentra en condiciones adecuadas, especialmente comparándola el resto de la playa de Puçol.

Disputa sobre el término municipal y el abandono

El debate sobre el estado de la playa también reavivó la discusión sobre a quién corresponde su mantenimiento. Algunos apuntaron que esta zona corresponde al término municipal de El Puig, pero otros vecinos corrigieron con mapas y referencias cartográficas, aclarando que al menos parte de la franja afectada sí pertenece a Puçol.

En cualquier caso, el consenso vecinal es que el área está descuidada. «Esa parte está hecha polvo y no lo cuidan», expresaron algunos. Otros señalaron que, pese a que históricamente la playa era de piedras, nunca había estado en un estado tan precario.

Las pirámides, los espigones y la erosión natural

La retirada de las estructuras conocidas como «pirámides» sigue siendo motivo de nostalgia y polémica. Algunos vecinos preguntaron quién decidió eliminarlas y por qué. Según han explicado, las pirámides se retiraron porque estaban deterioradas y obstruían el cauce del barranco en épocas de crecidas. También recordaron que estas estructuras cumplían una función defensiva para frenar la erosión, similar a los espigones.

La erosión natural, los temporales y la forma del litoral hacen que este tramo tienda a la acumulación de piedras, lo que dificultaría mantener una playa de arena estable sin una intervención periódica.

¿Por qué unas zonas están mejor que otras?

Varios vecinos compararon la situación con otras partes de la playa de Puçol, donde sí se mantiene la arena y la accesibilidad al baño. Algunos apuntaron que la vegetación autóctona plantada en ciertas áreas ayuda a retener la arena y proteger la costa de la erosión, aunque también reclamaron un mantenimiento más frecuente para evitar que la zona se degrade en exceso.

Incluso surgieron críticas sobre la obtención de la bandera azul para la playa, considerando el estado de ciertos tramos: «No sé cómo se consigue la bandera azul con este trozo de playa fatal», lamentó una de las vecinas del pueblo.

Además, se alertó sobre la peligrosidad de esta zona, especialmente porque cerca de las antiguas pirámides se encuentra la zona adaptada para personas con movilidad reducida. Un vecino reportó que vio a varias personas resbalar al intentar acceder al agua.

Una solución pendiente

Pese a que muchos vecinos reconocen que la naturaleza del litoral condiciona el tipo de playa, existe un consenso en que sería necesario un aporte periódico de arena y un plan de mantenimiento para que la zona no quede relegada al abandono. «Cada año deberían rellenar», apuntaron algunos.

Mientras tanto, la sensación general es que el tramo sur de la playa de Puçol, entre las escolleras y el antiguo emplazamiento de las pirámides, continúa en una situación de abandono que empaña la imagen de un municipio que presume cada año del estado de sus playas.

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