Yo me he mudado recientemente a la playa de Puzol para vivir todo el año y no lo recomiendo a los dueños de perros.
Ni una sola zona verde, con sombra, para sacarlos en los meses de calor. Un pipi can con grava gruesa y dos o tres árboles raquíticos. Quien lo ha creado no es ningún amante de los perros, precisamente.

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