
El mes de abril ha comenzado con una importante iniciativa verde en Puçol. La brigada municipal ha plantado 90 nuevos árboles en el casco urbano, en calles como Joanot Martorell, carretera de Barcelona, Martínez Coll, Gutiérrez Mellado y Federica Montseny, todas ellas en la zona de Hostalets.
«Abril es el mejor mes para realizar plantaciones, por eso el equipo de jardinería va a concentrar la mayoría de sus actividades ahora», ha explicado Adolfo León, concejal responsable de la brigada. Las especies seleccionadas —moreras sin fruto, naranjos bordes y arces— han sido escogidas por su adaptabilidad al clima mediterráneo.
Esta vez, los ruegos fueron escuchados: han plantado los árboles que faltaban, renovado los que estaban “pachuchos” y muchos vecinos han querido dar las gracias. Eso sí… también han dejado deberes para la próxima tanda.
Objetivo: más sombra, más vida
El plan no se queda aquí: en la segunda quincena de abril se continuará con más plantaciones en distintas zonas del casco urbano. Además, la plaza de la Pau será objeto de una intervención global, según ha avanzado el concejal.
La intención es clara: multiplicar el número de árboles y llenar los huecos existentes, muchos de ellos provocados por ejemplares enfermos o dañados.
Los vecinos aplauden… pero también opinan
La noticia ha despertado entusiasmo en las redes, con decenas de mensajes de apoyo. «¡Por fin!», exclamaban algunos de ellos. «Al fin,[…], tanto yo protestar porque faltan árboles…», celebraba una vecina. Otros, añadían: «Y muy limpio».
Otra de las vecinas agradecidas, destacaba la actuación en su zona: «También en carretera de Barcelona ❤️», resumiendo el sentir general con un «Sí, una gran noticia. Esperemos que sigan con estas acciones tan beneficiosas».
¿Y la sombra para cuándo?
Pero no todo han sido aplausos. Algunos vecinos se preguntan por qué no se han plantado ejemplares con follaje más desarrollado. «Los tenían que haber plantado ya con follaje… porque hasta que saquen las hojas pasa muchísimo tiempo»
No si tener sus represalias: «No te quejes, que por lo menos nos han puesto. Ahora falta que se respete», aunque insistía: «No es que me queje, es que ya hay árboles que se pueden trasplantar con hojas».
Árboles sí… ¿y los bancos cuándo?
Algunos vecinos han aprovechado para señalar otras necesidades urbanas. «Ahora falta que jubilen los bancos de Martínez Coll y los sustituyan por nuevos, que falta les hacen». Otros, por su parte, tiraban de humor y pedían que se atienda «el “jardín” de la Av. Molí de Vent, que parece el escenario perfecto para un especial de Callejeros».
La plaza de la Pau, entre las más esperadas
Mientras el Ayuntamiento anuncia mejoras en la plaza de la Pau, algunos vecinos denuncian su estado actual: «Tenemos una palmera con picudo rojo desde hace más de dos meses», y añadía: «El resto de la plaza está desastroso».
Los naranjos bordes dividen opiniones
Aunque populares, los naranjos bordes no convencen a todos. «Poca sombra hacen, solo sirven para que los niños tiren naranjas a coches y casas».
Otros vecinos bromeaban: «Este verano todos a esta plaza a comer pipas de la sombra que va a hacer. ¡Fresquísimos!»
Y nunca falta quien pide más…
Como suele pasar, la alegría nunca es completa sin un “sí, pero”. Algunos usuarios recuerdan que aún queda mucho por hacer: desde tocones sin replantar en la calle Marqueret hasta perros sueltos en zonas verdes que dejan el parque «unas
como pianos de cola»
Y cómo no, la eterna batalla de quienes creen que quejarse no sirve de nada: «¿Y te crees que es por quejarte aquí?
Porque nunca sabes si detrás de una pantalla, leyendo en silencio, está justo quien puede tomar decisiones. Así que parece que sí, quejarse sirve… cuando se hace con un motivo real, en el lugar justo y con voz firme.




